¿Sabías que muchos de los pacientes que acuden al médico por tener zonas de la cara roja son diagnosticados con rosácea? Según un estudio de Cohen AF., et al., 13 millones de los pacientes de Estados Unidos que acuden al médico por presentar rubor, enrojecimiento en la zona facial o piel sensible, son diagnosticados con rosácea (1).
La rosácea es una enfermedad muy común que puede afectar a la calidad de vida de las personas que la padecen de una manera significativa. Se ha visto que esta afección puede tener un impacto negativo en el estado emocional e incluso, puede llevar a una baja autoestima, así como a la evitación de las actividades sociales.
Si este es tu caso, no te preocupes. A continuación desvelamos todos los consejos para mejorarla a partir de ahora. Veremos los tratamientos disponibles para ayudar a controlar los síntomas, pero empezando por entender primero qué es la rosácea, cómo se desarrolla, así como los desencadenantes de la rosácea más comunes.
Qué es la rosácea
La rosácea, antiguamente conocida como acné rosácea, es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que padecen millones de personas en todo el mundo, alcanzando el 5% de la población general. Afecta principalmente a la cara, sobre todo en la zona de la nariz, las mejillas, la frente y el mentón, pero también puede extenderse a otras áreas del cuerpo (1-3).
Es importante tener en cuenta que la rosácea no es contagiosa ni tiene cura, aunque se pueden tomar medidas para controlar los síntomas.

Signos y síntomas de la rosácea
Aunque los síntomas de la rosácea pueden variar de una persona a otra, los más comunes son los siguientes (2, 3):
- El rubor o enrojecimiento facial es el síntoma más común y con frecuencia puede empeorar con algunos desencadenantes.
- Las pápulas son erupciones cutáneas que pueden presentarse en forma de pequeñas protuberancias en la cara y generalmente son dolorosas al tacto.
- Las pústulas son un tipo de erupción cutánea que se parece al acné y se caracteriza por pequeñas elevaciones llenas de pus.
- Los vasos sanguíneos dilatados o telangiectasias pueden aparecer como líneas rojas o marrones en la cara (arañas vasculares).
- La descamación generalmente se presenta como una piel seca y escamosa, y puede llegar a ser muy irritante.
- Rinofima se presenta en casos más graves de rosácea y se caracteriza por una nariz agrandada.
Estos síntomas son el resultado de la dilatación de los vasos sanguíneos y la inflamación de los tejidos cutáneos. Se cree que hay una atrofia de una capa de la piel (la dermis papilar) que conlleva a que los capilares de la piel sean visibles.
Causas y desencadenantes de la rosácea
Si bien, la causa exacta de la rosácea es desconocida, se cree que puede estar relacionada con la genética y los factores ambientales. Algunos factores ambientales descritos como desencadenantes de la rosácea incluyen (1, 3-6):
- Exposición solar
- Frío
- Viento
- Agua caliente
- Dieta
- Ciertos medicamentos
- Alcohol
- Estrés
Según una encuesta de la Sociedad Nacional de Rosácea de Estados Unido (National Rosacea Society) realizada en 2022, los factores desencadenantes más relevantes que pueden ocasionar rosácea fueron la exposición al sol, el estrés emocional y el agua caliente.
En concreto, las personas con piel propensa al enrojecimiento y fácilmente irritable por el sol son más susceptibles a padecer rosácea
En cuanto a la dieta y las bebidas, hay estudios que relacionan el alcohol, los alimentos picantes, ciertas frutas y verduras, carnes marinadas y productos lácteos como factores desencadenantes. Sin embargo, aunque hay algunas referencias que relacionan el consumo de ciertos alimentos con los brotes de la rosácea, estos resultados provienen de pequeños estudios o informes de casos, siendo datos no muy concluyentes. En estos estudios, algunos de estos alimentos descritos como desencadenantes fueron los higos, plátanos, ciruelas, chocolate, queso, yogures, nata, salsa de soja, berenjenas, espinacas, frijoles, guisantes y habas.
Con relación al café, existe controversia sobre su efecto en la rosácea, sin haber aún resultados significativos que lo relacionen. Asimismo, los médicos recalcan la importancia de tener en cuenta la temperatura de la bebida y evitar las bebidas calientes.
Por otro lado, se ha visto que los suplementos alimenticios de ácidos omega-3 pueden contribuir a disminuir la inflamación y evitar la telangiectasia. Además, algunos estudios apoyan que la dieta en pacientes con rosácea debe ser fácil de digerir, tener un carácter alcalino e incluir alimentos ricos en fibra, así como vitamina C, B2 y B3.
Sin embargo, aunque parece que hay varios alimentos que están implicados con la exacerbación de la rosácea, no hay recomendaciones generales para todos los pacientes que la padecen. Es necesario hacer una evaluación y asesoramiento individual. Igualmente, se necesitan más estudios con datos más significativos para poder relacionar el efecto de la dieta sobre la enfermedad.
Por último, se ha visto que puede haber relación con las enfermedades gastrointestinales y la rosácea, por lo que cuidar la microbiota intestinal podría mejorar los síntomas.
No obstante, cabe recalcar que el factor más significativo relacionado con la aparición de la rosácea son los antecedentes familiares.
Diagnóstico de la rosácea
La rosácea progresa de forma gradual con el tiempo. A menudo, muchos pacientes creen que el enrojecimiento facial intermitente es debido a factores ambientales, acné o por el envejecimiento.
El diagnóstico de la rosácea debe realizarse por parte del médico especialista de la piel, el dermatólogo. Para ello, tu médico examinará tu piel para determinar si observa alguna característica primaria como enrojecimiento, pápulas, pústulas y telangiectasia. Una vez identificada alguna de estas particularidades, el médico evalúa si hay presencia de características secundarias en las que destacan el ardor o escozor, edema, placas, aspecto seco, manifestaciones oculares, localizaciones periféricas y cambios fimatosos. En ocasiones, puede ser necesario realizar una biopsia para descartar otras patologías con características similares. Con la identificación de estos síntomas y signos, el dermatólogo puede establecer el subtipo o etapa de la rosácea que padece el paciente (1, 2, 5).
Hay 4 grados o etapas de la rosácea que se describen según las lesiones (etapa I-IV):

Es fundamental identificar la etapa de la rosácea y empezar a tratarla lo antes posible para evitar complicaciones.
Tratamiento de la rosácea
Para tratar la rosácea, es importante visitar a un dermatólogo para recibir un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado.
La mayoría de las personas con rosácea pueden controlar sus síntomas con un tratamiento adecuado. Inicialmente, el paso más importante para tratar la rosácea es prevenir cualquier posible factor desencadenante, como evitar el sol y los alimentos picantes y usar protector solar.
El tratamiento de la rosácea generalmente implica medicamentos tópicos y orales. Si los medicamentos y los cambios en el estilo de vida no mejoran los síntomas, también se pueden recomendar tratamientos láser para reducir el enrojecimiento de la piel (1-3).
Algunos de los tratamientos más relevantes son:
- Orales:
- Antibióticos: la tetraciclina es el principal antibiótico oral recetado para el tratamiento de la rosácea, en concreto, las más usadas son la minociclina y la doxiciclina. Otro antibiótico que también se usa en la rosácea es la claritromicina.
- Isotretinoína (retinoide, derivado de la vitamina A)
- Tópicos:
- Metronidazol
- Sulfacetamida
- Ácido azelaico
- Ácido retinoico (tretinoína) y retinaldehído (retinal)
- Ivermectina
- Estéticos:
- Láser y luz pulsada intensa (IPL)
En caso de que la rosácea también esté afectando a tus ojos, es posible que necesites un tratamiento adicional, como lubricantes oculares, que tu médico debe valorar.
Cada persona es un mundo, por eso, cada tratamiento debe realizarse de forma individual hasta encontrar el más adecuado para ti.
Hábitos del cuidado de la piel para disminuir los desencadenantes de la rosácea
Además de evitar los desencadenantes que pueden exacerbar los síntomas de la rosácea, también es muy importante complementar los tratamientos con rutinas faciales para el cuidado de este tipo de piel. Ya que, para tener éxito en el tratamiento de la rosácea y evitar los brotes, es crucial que se realicen abordajes terapéuticos desde los diferentes puntos. Utilizar solo tratamiento médico, o solo evitar los desencadenantes, no suele ser suficiente para la mejora de la piel con rosácea (2, 3, 7, 8).
Varios estudios apoyan que los hábitos de cuidado de la piel adecuados pueden ayudar a controlar los síntomas de la rosácea. Para ello, es relevante incluir productos que humecten, restauren la hidratación de la piel, normalicen el pH de la piel, restauren el microbioma y los lípidos de la piel. Algunos ingredientes relevantes con estas propiedades son las ceramidas, el ácido hialurónico y la niacinamida.
Las personas con rosácea suelen tener la piel más sensible y pueden tener problemas de tolerancia con algunos cosméticos. Es por este motivo, que es relevante evitar sustancias irritantes como pueden ser las fragancias y utilizar cosméticos específicos para pieles con rosácea, para prevenir la exacerbación de los síntomas.
Por tanto, la rutina diaria debe incluir un limpiador suave para la cara para ayudar a eliminar la suciedad, el exceso de grasa y los restos de maquillaje. Luego de limpiar la cara, las personas con rosácea deben aplicar una crema hidratante sin fragancia para ayudar a mantener tu piel hidratada.
Además, un paso muy importante en la rutina facial diaria es utilizar un fotoprotector. Como hemos visto, la exposición solar es uno de los desencadenantes más comunes, por ello es crucial utilizar un protector solar de alta protección y con filtros físicos minerales (óxido de zinc y dióxido de titanio) al ser mejor tolerados por las pieles sensibles.
Descubre todos los aspectos sobre la mejor rutina facial en la rosácea aquí.
Comentarios finales
La rosácea puede ser una condición difícil de tratar, pero con los tratamientos adecuados y los cuidados de la piel apropiados, puedes controlar los síntomas y minimizar el impacto en tu vida diaria.
El cuidado adecuado de la piel puede ayudar a prevenir y disminuir los desencadenantes de la rosácea, lo que puede mejorar significativamente la calidad de vida de las personas afectadas.
Si crees que puedes tener rosácea, habla con tu dermatólogo para obtener más información y recibir un diagnóstico y un tratamiento apropiado.
Referencias
- (1) Cohen AF, Tiemstra JD. Diagnosis and treatment of rosacea. J Am Board Fam Pract. 2002 May-Jun;15(3):214-7. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/12038728/
- (2) Culp B, Scheinfeld N. Rosacea: a review. P T. 2009 Jan;34(1):38-45. PMID: 19562004; PMCID: PMC2700634. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19562004/
- (3) Nowicka D, Chilicka K, Dzieńdziora-Urbińska I, Szyguła R. Skincare in Rosacea from the Cosmetologist’s Perspective: A Narrative Review. Journal of Clinical Medicine. 2023; 12(1):115. https://doi.org/10.3390/jcm12010115 https://www.mdpi.com/2077-0383/12/1/115
- (4) Abram, K., Silm, H., Maaroos, H.-I. and Oona, M. (2010), Risk factors associated with rosacea. Journal of the European Academy of Dermatology and Venereology, 24: 565-571. https://doi.org/10.1111/j.1468-3083.2009.03472.x
- (5) Hospital Universitario Clínico San Cecilio. Información para pacientes: Patologías Dermatológicas frecuentes. Rosácea. https://bit.ly/3nvJaxn
- (6) Searle T, Ali FR, Carolides S, Al-Niaimi F. Rosacea and Diet: What is New in 2021? J Clin Aesthet Dermatol. 2021 Dec;14(12):49-54. PMID: 35096255; PMCID: PMC8794493. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35096255/
- (7) Zip C. The Role of Skin Care in Optimizing Treatment of Acne and Rosacea. Skin Therapy Letter. 2017 May;22(3):5-7. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28492949/
- (8) Guder, H, Guder, S. Investigation of skincare habits and possible rosacea triggers of patients with rosacea: A prospective case-control study. North Clin Istanb. 2023 (10). https://dx.doi.org/10.14744/nci.2023.33410
